Verónica Velásquez: una desempleada que vende su alma al mejor postor

NOTA ACLARATORIA: Este es un relato ficticio. Parte de los ejercicios del curso consisten en tomar noticias y reescribirlas como si estuvieramos involucrados en ellas, pero NO SON RELATOS DE HECHOS REALES.

[Un nuevo ejercicio de Redacción opara la Comunicación, basado en una noticia]

Verónica Velásquez es una economista que trabajó durante algún tiempo en la Bolsa de Valores. Ella se consideraba muy afortunada de haber conseguido el empleo apenas culminó sus estudios universitarios y creyó que lo conservaría por mucho tiempo. Se convirtió en madre soltera e hizo planes para que, con los ahorros de varios años, pudiera montar su propio negocio. Sin embargo, cambios en los cargos directivos terminaron por provocar su despido.

Desempleada y con una familia que mantener, pasó los últimos dieciocho meses buscando trabajo. Acudió a muchas empresas, presentó su currículo, rindió con éxito las evaluaciones psicotécnicas y las entrevistas pero no consiguió quedarse con algún puesto debido a su récord de deudas contraídas tras su despido.

Al borde de la desesperación, no encontró mejor solución que publicar dos avisos en importantes sitios Web relacionados con la subasta de artículos: DeRemate.Com y 123Remate.Com, ofreciendo a la venta su alma por un precio base de 4500 dólares. Con un mensaje en letras rojas, promovió su producto como “súper lindo, noble y de poco uso”.

Sorprendidos tras conocer la inusual venta, un grupo de amigos fuimos a buscarla a la dirección consignada en el aviso y la encontramos cocinando para ella y su hija de cuatro años. Vive en un pequeño departamento alquilado que a duras penas ha podido pagar. Hay pocos muebles en la sala y nos contó que los pocos electrodomésticos que tiene los compró antes de ser despedida, aunque no puede usarlos porque hace tres meses le cortaron el servicio eléctrico.

– ¿Por qué decidiste hacer algo así? –le preguntamos.
– Es mi forma de protestar ante el tema del desempleo –indicó. Estoy harta de tener montones de proyectos y no poder cristalizar ninguno por no contar con un trabajo fijo, porque la gente no confía en mí.
– ¿Cómo así llegaste a valorizar tu alma en 4500 dólares? ¿Fue producto del azar?
– No, en realidad pensé en esa cantidad porque estimo que me permitiría proseguir con mis proyectos –respondió, mientras limpiaba la sopa que derramó su hija sobre la mesa.
– ¿Así? ¿podrías contarnos de qué se trata alguno de ellos?
– Uno de los que tengo pensado es un portal de ventas de libros –comenzó a explicarnos. La idea es que las personas escojan el libro desde un catálogo, coloquen sus datos y el pago se realice a contra-entrega, cuando reciban el libro en su casa. En un principio tendría cobertura aquí en la capital y después expandir el servicio a otras ciudades.
– ¿Y que piensa tu familia sobre tu “oferta”?
– No me interesa. Después de todo estoy ‘fregada’. Ya no me quedan otras opciones.

Según la endeudada mujer, ya tendría un “interesado”. ¿Alguna pista acerca de quién se trata? No nos quiso brindar mayores detalles, pero en el sitio web su aviso reza: “Señor Diablo, si aparece en Deremate, aquí tiene un alma preciosa y muy barata”.

[Actualización: Creí que no obtendría una buena nota –estaba pensando más en mi siguiente examen de LP1 que en terminar el trabajo– pero me fue bien. Las típicas correcciones de palabras y de alguno que otro signo de puntuación]

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2 responses to “Verónica Velásquez: una desempleada que vende su alma al mejor postor”

  1. veronica velasquez says :

    hola, no andaba trapeando el piso, no me fueron a ver, no soy madre soltera y varias cosas mí s. por favor consultar. tampoco trabají¨ en la bolsa.

  2. Juan-e says :

    Este es un relato ficticio. Parte de los ejercicios del curso consisten en tomar noticias y reescribirlas como si estuvieramos involucrados en ellas, pero NO SON RELATOS DE HECHOS REALES.

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